
Cada componente de plástico pasa por un minucioso proceso de verificación, donde se evalúan el acabado, dimensiones y resistencia del material. El objetivo es asegurar que cumplan totalmente con los estándares de diseño y las exigencias del proceso productivo. Solo las piezas libres de defectos y deformaciones pasan a la siguiente etapa, garantizando un ensamblaje preciso y un funcionamiento confiable del producto final.

Cada placa de circuito LED pasa por un control muy detallado donde se verifica la calidad de las soldaduras, la correcta colocación de los componentes y su desempeño eléctrico. Nos aseguramos de que no existan uniones defectuosas, fallas de contacto o riesgos de cortocircuito. De este modo, garantizamos que cada placa cumpla con los estándares de diseño y aporte la estabilidad y seguridad necesarias para un rendimiento óptimo en el producto final.

Antes de llegar a la etapa final, cada unidad de iluminación pasa por diferentes pruebas para asegurar que el ensamblaje esté bien realizado, que los componentes se mantengan en perfecto estado y que el funcionamiento sea el esperado. Gracias a esta verificación minuciosa es posible garantizar que cada pieza cumpla con los estándares de calidad en todas las fases de producción, ofreciendo un producto confiable y seguro.

Durante el proceso de producción, aplicamos controles de calidad en tiempo real directamente en la línea de ensamblaje. Cada etapa es revisada a detalle para detectar y corregir de inmediato cualquier irregularidad. Gracias a este seguimiento constante, aseguramos que cada unidad de iluminación esté alineada a los estándares de calidad más exigentes desde el inicio hasta el final del ensamblaje.

Antes de salir de la línea de producción, las luces de emergencia y señales de salida pasan por pruebas de durabilidad minuciosas que reproducen las condiciones reales de uso. Cada unidad funciona de manera continua durante un tiempo específico para comprobar su estabilidad y seguridad. Con esto, aseguramos un rendimiento seguro a largo plazo y reducimos al mínimo el riesgo de fallas en situaciones críticas.

Cada unidad terminada pasa por algunos ensayos que incluyen pruebas de resistencia prolongada y múltiples ciclos de carga y descarga de la batería. Con ello se verifica no solo la durabilidad, también la capacidad de mantener un desempeño estable a lo largo del tiempo. De esta manera, aseguramos que la luminaria de emergencia conserve su fiabilidad incluso después de un uso intensivo, cumpliendo con los más altos estándares de seguridad y calidad.

De manera periódica realizamos inspecciones aleatorias en el stock de productos, sometiendo las unidades seleccionadas a pruebas de carga y descarga. Con este proceso nos aseguramos de que los productos almacenados conserven un rendimiento estable y que sus baterías se mantengan en óptimas condiciones. Así prevenimos la pérdida de capacidad o posibles fallos derivados de largos periodos de almacenamiento.

Cada uno de nuestros productos pasa por un proceso de verificación eléctrica, que incluye pruebas de aislamiento, resistencia dieléctrica y un chequeo funcional integral. Con ello aseguramos que los equipos cumplan en su totalidad con las exigentes normas nacionales e internacionales de seguridad.
Criterios de calidad: Solo los productos que cumplen al 100 % con las certificaciones necesarias para exportación son aprobados, garantizando seguridad, fiabilidad y un desempeño confiable desde el primer uso.










